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Ley del Karma

La Ley del Karma dice:

«tal como das recibes». Los malos pensamientos y acciones vuelven a ti. También la amabilidad, la atención para con los demás, el amor, la alegría y la generosidad. Con la medida exacta que tú vivas esas cualidades, recibirás en algún momento.

El karma queda registrado en el libro de contabilidad. Los pensamientos, emociones, palabras y obras resultantes del amor se anotan en la columna del haber. Los negativos van en el debe. El Universo repasa las cuentas cuando menos lo esperamos. Las personas que no son conscientes del karma lo llaman destino o suerte, ya sea buena o mala.

Siempre es prudente tener un saldo positivo en el banco del Karma, para poder sacar de la cuenta en momentos de necesidad.  Piensa, habla y actúa en nombre del bien mas elevado y seras una persona «afortunada».

Tu familia es tu karma. Tu alma escoge a tu familia antes de nacer. Los lazos familiares difíciles pueden ser una consecuencia de sentimientos o situaciones no resueltos en vidas anteriores. Esta vez escoges a esta familia porque querías otra oportunidad para resolver los problemas.

Te ofrecen las lecciones que tu alma necesita aprender. Los sentimientos de intimidad, afecto y amor hacia miembros de tu familia casi seguro significan que tuviste un lazo afectuoso con ellos en otra vida. Los escogiste para que te apoyaran y te dieran unos sólidos cimientos amorosos en ésta.

Nuestra alma ha decidido que debemos aprender a relacionarnos con los miembros de nuestra familia y que debemos aprender unos de otros. Como seres humanos, muchas veces rehusamos aceptar las oportunidades que nuestros parientes nos brindan para el crecimiento y la transmutación de karma. En lugar de ello, preferimos seguir con las antiguas venganzas o sentimientos de separación y susceptibilidad.

Muchas veces he oído decir a las personas: «Podemos escoger a los amigos, pero no a la familia». De hecho, es nuestro Yo superior quien escoge a nuestra familia, mientras que los amigos los escogemos de acuerdo con nuestra personalidad.

Existe una exacta compensación espiritual para todas las experiencias de nuestra vida. Si alguien está acumulando grandes deudas kármicas entrando a robar en una casa, robando coches o dañando la creación de Dios de alguna manera, es un acto de compasión y de sentido común por parte de la sociedad detener a esa persona. Eso significa que ya no podrá acumular más deudas, lo que comportaría que sus vidas posteriores fueran mucho más difíciles. La hoja de balance de tu karma lleva el nombre de registro akásico. Tu archivo personal está custodiado por tu ángel de la guarda, que te acompaña a lo largo de todas tus vidas, seres increíblemente evolucionados, están a cargo de todos los registros akásicos, que se guardan en el gran ordenador Universal.

Cuando se te ofrece la posibilidad de encarnarte, ellos ayudan a tu alma a tomar importantes decisiones, entre ellas la elección de los padres y lo que deseas aprender y conseguir en esa vida. El karma se lleva de una vida a otra. Puede que no experimen­temos las consecuencias de nuestras acciones hasta una vida posterior.

Por eso muchas veces no existe una correlación obvia y visible entre una acción y su consecuencia, con el resultado de que muchas personas se han olvidado de la Ley de Causa y Efecto. Cuanto más elevada es nuestra vibración, más rápidamente regresa el karma a nosotros. Si sientes que nunca te han pasado nada por alto es que estás sujeto a un karma instantáneo. Ello significa que lo que emites regresa a ti instantáneamente. Es una señal de que te estás volviendo más evolucionado porque tu hoja de balance kármica está siempre al día.

Tu alma ya no te permite acumular deudas. Ahora Dios ha decretado que es tiempo de que termine el karma en la tierra. Puedes tener acceso a tu archivo akásico, a la hoja de balance de tus deudas y créditos, mediante la meditación. Tenemos el inmenso privilegio de vivir en esta época, en la que podemos solicitar una dispensa divina para liberarnos de nuestra deuda kármica.

Ésta es la primera vez que algo así está al alcance de las almas que viven en la Tierra. Cuando hayas hecho todo lo posible para sanar una situación o una relación, puedes pedirle a la Fuente, en meditación, a través de los Señores del Karma, una dispensa divina para liberar la carga de tu karma.

SOBRE jorge

Shihan en Gendai Reiki Ho

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